Mucho se habla de las fórmulas mágicas (y algunas comprobadas) para que una canción sea exitosa. pero ¿Qué pasa si quieres hacer una mala canción?

Nuestros gustos musicales suelen ser muy personales y subjetivos, así que hablar de una canción mala es cosa de amores y odios.

¿Sabías que hay un estudio sobre esto?

Un estudio de 2005 conducido por Sally Jo Cunningham J. Stephen Downie y David Bainbridge, de las universidades de Waikato e Illinois, nos puede decir bastante sobre la música que consumimos y lo que preferimos.

Las 395 respuestas fueron obtenidas de una encuesta en línea sobre gustos musicales hecha  principalmente a personas angloparlantes en Europa y América.

Nos concentraremos en la pregunta “¿Cuál es la canción que más odias y por qué?”. Es
llamativo que muchas de las personas no pudieron articular una razón exacta para su respuesta.

 

Características de una mala canción (según el estudio):

Tal parece que si en verdad quieres hacer una canción detestable, tendrás que tener en cuenta que la mayoría simplemente la va a odiar porque sí. Pero más allá de eso, puedes esforzarte porque te detesten.

  • Las letras fueron importantes para un 53% de los encuestados. Una primera clave es tener letras tontas o vacías, con temáticas sexistas, discriminatorias o simplemente contradictorias. Pero también puedes tener letras “clichesudas” y demasiado sentimentales para crear tu desastre perfecto.
  • También, puedes hacer una canción excesivamente repetitiva en ritmo o letra para lograr que se le quede a las personas en la cabeza, el irritante efecto de la canción pegada, o ‘Earworm’, literalmente, el gusano en el oído. Eso lo logras con letras y melodías simplonas, predecibles que se repiten incesantemente. La música infantil es un excelente ejemplo de este fenómeno (baaaaby shark, doo doo doo doo). Pero cuidado, que irse al otro extremo y hacer todo impredecible también puede ser nocivo.
  • Y si la música no basta, puedes añadirle una voz monótona, quejumbrosa o llena de acrobacias y malabares que hacen sentir que quieres compensar la falta de talento presumiendo de la técnica.
  • Puedes sumarle un video musical lleno de ‘clichés’, efectos y que sea sencillamente tonto, al nivel de ser terrorismo psicológico.
  • El estudio también dice que a todo esto, le puedes sumar una personalidad pretensiosa y posuda en la que se note la falta de sinceridad y compromiso con lo que dices representar.
  • Una vez hecha tu canción, puedes ponerla a sonar en absolutamente todo lado haciendo que la gente se sature de escucharla hasta al abrir la caja de cereal. La sobreexposición también es uno de los factores citados en el estudio.

¿Existe alguna canción reconocida como detestable?

Por si te lo preguntabas, hay una canción votada en este mismo estudio como la más detestable: Achy Breaky Heart de Billy Ray Cyrus. Esa es la competencia directa de tu próximo desastre.

Si se te ocurre alguna canción o género con características como estas y que, sin embargo, triunfe,  pregúntate ¿Qué tan memorable resultan esas canciones? y ¿Qué tan rápido la gente llega a odiarlas y “pasan de moda”?

Lee todo el estudio dando click aquí

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